Afinación del piano

Generalmente, un piano requiere afinarse cada 6 a 10 meses y en algunas ocasiones en menor tiempo, aún cuando no se toca. Esto es debido a varios factores que intervienen en el desajuste natural de las clavijas que sujetan las cuerdas. El principal de ellos es el elevado nivel de tensión que cada cuerda ejerce sobre el piano que, al interactuar al mismo tiempo con los cambios de temperatura en el ambiente del lugar, ocasiona que las clavijas se aflojen ligeramente, dando como resultado que los sonidos de las cuerdas percutidas no alcancen la nota deseada y el piano finalmente se escuche “desafinado”. Otro factor que puede causar tal desajuste es el tipo de traslado del instrumento de un lugar a otro.

Afinar un piano puede traducirse en la alineación precisa de los intervalos que hay entre un tono y otro tono, de acuerdo a los sonidos definidos por una estructura de notas musicales sucesivas que conocemos como «escala diatónica natural». La nota musical de referencia de esta escala, que es el estandar para fijar la altura de afinación del piano, es: La-4 (central), cuyo sonido vibra a una frecuencia de 440 hz. A partir de esta nota musical se aplica un sistema de afinación llamado «temperamento igual» para la música occidental; por ejemplo, una octava (La4 al siguiente La5) de nuestra escala diatónica se divide en 12 partes iguales que se denominan «semitonos temperados».

Sonopiano cuenta con el personal técnico profesional capacitado para afinar su piano con la precisión y altura estandar deseada.

Precio de afinación: $1,800 pesos (dentro de la Zona Metropolitana de Querétaro) Preguntar tarifa por otras ciudades y estados de México
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Regulación del piano

Los multiples movimientos del mecanismo del piano ocasionan un desajuste natural en sus partes con el paso del tiempo. Esto puede notarse cuando una o varias teclas del piano han dejado de funcionar adecuadamente, una o varias están deniveladas en relación a las demás teclas, no responden a las diferentes intensidades de ejecución o se escuchan ruidos y chasquidos extraños al bajar las teclas, independientemente de que se escuche afinado o no. Si su piano está en estas condiciones requiere una regulación en su mecanismo, el teclado o los pedales.

Imagen animada de la acción del mecanismo de piano de cola por: Weng Lee

Si tomamos una sola nota o tecla del piano, podemos notar que el mecanismo de cada una está dividido en 4 secciones principales: la TECLA, la BÁSCULA o impulsor, el MARTILLO, y el APAGADOR. Cada sección está compuesta por varias partes que llevan a cabo su adecuado funcionamiento, las cuales pueden desajustarse naturalmente. En el trayecto de estas cuatro secciones, desde que se ejecuta la tecla hasta que el martillo percute la cuerda y se atenúa el sonido con el apagador, existen al menos 12 puntos básicos para cada tecla del mecanismo que pueden requerir regularse, según sea necesario.

Imagen animada de la acción del mecanismo de piano vertical por: Weng Lee

Nivelación de teclas – la totalidad de las teclas de un piano deben estar niveladas en su altura con una exactitud determinada en sus dos estados: de reposo y presionada hacia abajo. Según lo requiera cada tecla, se regula principalmente agregando niveladores de fieltro y de láminas delgadas gastadas o haciendo su reemplazo.

Puntos de Regulación de la Báscula o Impulsor del mecanismo del piano

Regulación de Martillos – Los martillos requieren mantenerse perfectamente alienados a las cuerdas que percuten, ajustando diversos puntos del mecanismo del piano.

Regulación de los Apagadores – Un apagador del sonido de la cuerda debe funcionar adecuadamente respondiendo al momento en que el pianista suelta la tecla. Si éste se ha desajustado, la cuerda seguirá sonando ligeramente por tiempos prolongados aún después de que la tecla esté en su estado de reposo.


Entonación de los martillos

¿Cómo se escucharía un violín si al tocarse, le ponemos un pañuelo entre el arco y las cuerdas? Seguramente pensaríamos que dejó de ser violín. Con el transcurso de los años, el fieltro de cada martillo que percute la cuerda del piano va perdiendo su dureza y compresión causando que el sonido general del instrumento reduzca significativamente su brillo y calidez. El fieltro, por supuesto, también llega a compactarse con el tiempo, lo suficiente para que el sonido cambie a uno metálico y artificial. En sonopiano le damos el tratamiento que requiere para expandir o compactar los fieltros de cada martillo con las herramientas especiales para ayudar a devolverle el tono y sonido natural del instrumento.